Al llegar desde Curazao en superyate, pisarás arena tan suave como polvo, con desayuno listo al instante. Haz snorkel cerca de naufragios, disfruta de un trago en el columpio del bar de playa y relájate en la casa frente al mar o reserva un masaje si te apetece. Almuerzo incluido y esa sensación de no querer mirar el móvil ni una vez.
Lo primero que me impactó fue el color del agua, como si alguien hubiera subido el brillo solo para nosotros. Apenas habíamos terminado el café cuando la tripulación de la cubierta del Serendipity nos saludó con sonrisas (y uno con un tatuaje de flamenco en el tobillo, lo noté porque iba descalzo). El viaje desde Curazao duró solo una hora, pero parecía que estábamos entrando en un mundo secreto. Esperaba que el barco bajara la velocidad para ver delfines o algo espectacular, pero solo había viento, salpicaduras y una luz que te hace entrecerrar los ojos incluso con gafas de sol.
Pisar la arena de Klein Curazao fue como hundir los pies en harina, tan suave que parecía irreal. Nuestra guía, Li, nos mostró dónde a veces anidan las tortugas (no vi ninguna, pero me gustó saber que podrían estar ahí). La casa de playa tenía un ambiente relajado, con ventiladores girando despacio y un aroma a pescado a la parrilla que llegaba desde la cocina. Intenté balancearme en el columpio del bar mientras tomaba mi bebida y casi la derramo por todos lados. Li se rió cuando intenté decir “proost” en holandés; seguro que lo dije fatal. Vi a gente yéndose a hacer snorkel cerca del antiguo naufragio, así que me puse la máscara y me uní. Bajo el agua, todo se volvió silencioso salvo mi respiración y los destellos de peces cirujano azul que pasaban veloces.
No esperaba darme un masaje aquí, lo reservé de repente después del almuerzo porque, ¿por qué no? La brisa entraba por las ventanas abiertas mientras escuchaba risas lejanas del bar. Es curioso cómo el tiempo se distorsiona en una isla así; un momento piensas en ponerte protector solar y al siguiente estás tumbado preguntándote si querrás irte alguna vez. Los fines de semana ofrecen algo llamado “Weekend Supreme”, no sé bien qué cambia, tal vez menos gente y más espacio para relajarse. De cualquier forma, siempre hay desayuno esperando al llegar y almuerzo justo antes de que todos empiecen a dormitar en hamacas o a pasear persiguiendo lagartijas.
El trayecto desde Curazao a Klein Curazao en el superyate Serendipity dura aproximadamente una hora.
Sí, el día incluye desayuno y almuerzo durante la excursión.
El equipo de snorkel y las máscaras están disponibles para los invitados durante el tour.
Los bebés y niños pequeños pueden ir en cochecito o silla de paseo; todas las edades son bienvenidas.
Puedes relajarte en la casa de playa, hacer snorkel cerca de naufragios, disfrutar de bebidas en el bar con columpios, reservar un masaje o explorar la isla a tu ritmo.
Sí, los fines de semana ofrecen un paquete exclusivo llamado “Weekend Supreme” con servicios adicionales.
Sí, en el bar de playa con columpios de Klein Curazao hay bebidas disponibles.
Tu día incluye desayuno al llegar a Klein Curazao, todo el equipo de snorkel necesario para explorar naufragios o arrecifes, y almuerzo fresco en la casa de playa con servicio completo—también café o té si quieres antes de regresar.
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