Te meterás en tu propia cabina VR en el centro de Melbourne y te unirás a tus amigos para una aventura loca de escape en equipo — piensa en puzzles del antiguo Egipto, viajes a la luna y muchas risas. Prepárate para trabajar en equipo, recibir pistas en tiempo real de tu guía y disfrutar de fotos divertidas al acabar. Seguro que te quedarás con la sonrisa de lo real que se sintió todo.
“Tranquilo, que no te vas a caer de la luna,” bromeó nuestro anfitrión mientras me pasaba las gafas. Supongo que notó que estaba un poco nervioso — o quizás solo emocionado con ese cosquilleo que te da antes de probar algo completamente nuevo. El lugar olía a electrónica recién estrenada y a ese aroma limpio y plástico típico de las salas de arcade. Cada uno tenía su propia sala pequeña (yo no paraba de asomarme para saludar a mi amigo a través del cristal), pero al ponernos el equipo VR, parecía que estábamos juntos en otro mundo totalmente diferente.
La misión arrancó rápido — de repente estábamos en el antiguo Egipto, con la arena crujiente bajo nuestros pies virtuales y el sol reflejándose en las paredes de piedra. La voz de nuestro guía aparecía de vez en cuando con pistas suaves (“¡Prueba a mirar detrás de la estatua!”), pero en su mayoría nos dejaba explorar y resolverlo entre todos. En un momento intenté coger una antorcha y sin querer la lancé al otro lado de la sala digital — mi compañero se rió tanto que casi me quito las gafas solo para ver su cara. Es curioso lo real que se siente todo cuando colaboras así, aunque en realidad estés solo en tu cabina.
No esperaba que habláramos tanto — gritando ideas, riendo cuando alguien se quedaba atascado en un puzzle (yo, claro), o simplemente maravillándonos de lo raro que es estar un minuto en la luna y al siguiente descifrando jeroglíficos. Los cuarenta minutos volaron. Cuando finalmente “salvamos el mundo” (palabras de ellos, no mías), nos hicieron unas fotos divertidas posando con accesorios. Todavía recuerdo esa sensación de ingravidez — o quizás era solo el alivio de no haberme quedado en ridículo esta vez.
El juego de escape VR dura entre 40 y 50 minutos desde el inicio hasta el final.
La experiencia es apta para mayores de 10 años; no incluye escenas de terror ni gore.
Cada jugador tiene su propia cabina, pero interactúan juntos dentro del mundo virtual como equipo.
La actividad es apta para todos los niveles físicos, pero no se recomienda para embarazadas ni personas con epilepsia.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del lugar en el centro de Melbourne.
Tu reserva incluye todo el equipo VR, la experiencia de 40-50 minutos y fotos antes y después del juego con accesorios.
Tu sesión incluye todo el equipo VR necesario para cada jugador en salas individuales, una aventura completa de escape en realidad virtual de 40-50 minutos a través de distintas épocas, y fotos divertidas en grupo antes y después del juego con accesorios que proporciona el personal.
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