Conduce tu propio barco pequeño por la costa de Santa Ponsa—sin licencia ni experiencia—y ancla cerca de las Islas Malgrats para nadar o hacer snorkel con el equipo incluido. Trae tus bebidas favoritas (hay neveras a bordo) y deja que el personal local te explique todo antes de zarpar. Es una experiencia relajada, sin guiones, para que marques tu propio ritmo bajo el sol mediterráneo.
Llegamos al pequeño muelle de Santa Ponsa con la crema solar medio puesta y una bolsa de snacks, sin tener ni idea de qué nos esperaba, ya que ninguno había pilotado un barco antes. El chico que nos entregó las llaves—creo que se llamaba Jordi—sonrió y dijo: “Tranquilos, es más fácil que aparcar en Palma.” Nos explicó lo básico en una mezcla de inglés y español que, sorprendentemente, se entendía bien, señalando el toldo (bendito sea el sombra), dónde guardar las bebidas en la nevera y cómo usar la escalera para nadar. Estaba nerviosa pero también emocionada. Dos horas parecían una eternidad y a la vez se me hacían cortas.
Al arrancar, el agua estaba más tranquila de lo que esperaba—solo un suave golpeteo contra el casco—y ya se veían las Islas Malgrats a un lado. Ese olor salado que te envuelve al instante, mezclado con un toque verde de la costa. Paramos a unos quince minutos para que probara el snorkel (máscara incluida), aunque admito que pasé más tiempo flotando que buscando peces. Mi pareja intentó manejar mientras yo me movía torpemente; Jordi tenía razón, es más fácil de lo que parece. En un momento, una familia local pasó zumbando saludándonos—se sentía que todos disfrutaban simplemente estar en el agua.
El sol jugaba a esconderse tras unas nubes finas, a veces refrescando la piel y de repente calentándola otra vez. Llevábamos hielo y refresco de limón en una de las dos neveras que hay a bordo y terminamos sentados con los pies colgando por el borde durante un buen rato. No había prisa—nadie nos decía a dónde ir ni cuándo saltar—y eso fue lo que hizo que la experiencia fuera tan distinta a otros tours que hemos hecho. Cuando llegó la hora de volver, casi se me olvida el depósito de 200 € hasta que Jordi me lo recordó con un guiño. A veces todavía pienso en esa calma allá afuera, ¿sabes?
No, para este alquiler de 2 horas no hace falta ninguna licencia.
Sí, el equipo de snorkel está incluido para que lo uses durante el paseo.
Sí, puedes traer tus snacks y bebidas; hay dos neveras a bordo.
El alquiler comienza en el puerto de Santa Ponsa, en la costa sureste de Mallorca.
La duración estándar es de 2 horas; se puede consultar para tiempos más largos.
Sí, se pide un depósito en efectivo de 200 € como garantía al recoger el barco.
El personal te enseñará todo lo necesario antes de salir.
Sí, pero los bebés deben ir sentados en el regazo de un adulto durante el paseo.
Tu aventura de dos horas incluye el uso del equipo de snorkel a bordo y dos neveras para que lleves tus bebidas o snacks. El personal local te guiará en lo básico para conducir el barco antes de zarpar desde el puerto de Santa Ponsa—sin necesidad de licencia—y solo tendrás que dejar un depósito reembolsable de 200 € en efectivo al recoger las llaves.
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