Sube a un catamarán privado en Punta Cana para hacer snorkel sobre arrecifes coloridos, avistar delfines si tienes suerte y relajarte anclado en una piscina natural poco profunda. Disfruta cócteles tropicales de la barra libre y un almuerzo dominicano mientras suena música y el sol brilla sobre el mar. Un día tranquilo para desconectar y dejarse llevar.
Lo primero que recuerdo es la música: alguien puso bachata y se escuchaba flotando sobre el agua mientras subíamos al catamarán cerca de Punta Cana. La cubierta estaba cálida bajo mis pies y nuestro guía, Luis, repartía las máscaras con una sonrisa como si lo hiciera desde siempre. Había una brisa salada que se pegaba a la piel y de vez en cuando olía a piña en la bebida de alguien. Salimos rápido, tanto que si te asomabas demasiado podías sentir el rocío en los brazos—no preguntes cómo lo sé.
La primera parada fue para hacer snorkel. No soy experto (todavía me entra agua por la nariz cada vez), pero Luis me dio un consejo para morder suave el tubo. Bajo el agua todo se ralentizó: peces que pasaban en colores tan vivos que ni sé cómo llamarlos. Alguien gritó “¡delfines!” desde el barco y corrimos para arriba justo a tiempo de ver dos saltar entre las olas. Por un momento todo quedó en silencio, salvo un niño que reía como si nunca hubiera visto algo igual.
Después navegamos hacia un lugar poco profundo, la “piscina natural” como la llaman, y anclamos ahí. El agua apenas me llegaba a la cintura y era tan clara que se veían los dedos de los pies moviéndose. El almuerzo llegó en bandejas de aluminio: pollo con una salsa picante, frutas que sabían a sol, y cerveza fría de la barra libre (que, honestamente, hacía todo más rico). Luis intentó enseñarnos a decir “gracias” con su acento—el mío sonó raro pero él solo se reía. Todavía recuerdo flotar ahí con el sándwich en la mano, el sol en la cara y sin preocuparme por nada más por un rato.
Sí, el transporte privado está incluido con tu reserva.
No, el equipo de snorkel se proporciona a bordo.
Sí, hay barra libre con bebidas alcohólicas y agua embotellada durante todo el recorrido.
Sí, disfrutarás de un almuerzo dominicano fresco preparado a bordo.
Sí, los bebés y niños pequeños pueden ir en cochecito; es apto para todos los niveles físicos.
El tour hace tres paradas principales: snorkel en arrecife, zona de avistamiento de delfines (si se ven) y anclaje en la piscina natural.
Tu día incluye transporte privado desde tu hotel hasta la marina en Punta Cana, uso de todo el equipo de snorkel para que no tengas que llevar nada extra, agua embotellada para mantenerte fresco bajo el sol, frutas frescas y snacks con salsa entre los baños, música a tu elección durante el paseo (en serio, nos dejaron escoger), barra libre con cócteles y cerveza durante todo el crucero, además de un almuerzo estilo dominicano servido mientras anclamos en la piscina natural antes de regresar a tierra.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?