Recorrerás en moto el campo de Ben Tre con una guía local, navegarás en barco por los canales sombreados del Mekong, disfrutarás un almuerzo casero en el jardín de una familia y descansarás en hamacas antes de volver a Saigón, todo sin prisas ni multitudes.
¿Alguna vez te has preguntado a qué huele el Delta del Mekong a las 9 de la mañana? Yo no, hasta que bajamos del minibús en Ben Tre y el aire me golpeó: dulce y terroso a la vez, como cáscaras de coco mojadas y algo verde que aún no logro identificar. Nuestra guía Thao nos llamó con una sonrisa que hacía que todo pareciera menos un tour y más un reencuentro con una amiga de toda la vida. Me dio un casco (yo no soy muy de moto) y arrancamos, zigzagueando por aldeas donde los niños saludaban y los ancianos asentían desde sus hamacas. El camino estaba un poco bacheado, pero eso solo le dio más autenticidad.
Después del paseo en moto (mi cabello ya era un desastre), cambiamos a un pequeño bote de madera. El río parecía ancho y lento al principio, pero de repente entramos en canales estrechos, cubiertos por hojas de coco tan densas que apenas se veía el cielo. Se escuchaba el suave chapoteo del agua contra el casco y de vez en cuando alguien saludaba desde su porche o nos ofrecía fruta. Thao señaló árboles de yaca y contó historias de su infancia aquí; intenté repetir uno de los nombres en vietnamita y se rió — al parecer mi acento no tiene remedio.
El almuerzo fue en el patio trasero de una casa, básicamente: una familia nos cocinó bajo un techo de chapa mientras los gallos y gallinas paseaban. Comimos pescado fresco con hierbas que no reconocía (pero me encantaron), bebimos jugo de coco con kumquat (ácido pero delicioso) y nos sentamos en puff viendo pasar los barcos. No hubo prisas; de hecho, después de comer demasiado me recosté en una hamaca y casi me quedo dormido escuchando música lejana de radio mezclada con el canto de los pájaros. Todo se sintió natural, sin poses — si querías saltarte algo o preguntar sobre la vida diaria, nadie se molestaba.
De regreso por la ciudad de Ben Tre volvimos a subirnos a las motos, pasando por mercados donde mujeres vendían arroz pegajoso envuelto en hojas de plátano y hombres jugaban cartas en taburetes de plástico. Llovió cinco minutos (clásico en Vietnam) pero a nadie le importó; Thao simplemente se encogió de hombros y seguimos. Cuando finalmente nos dejaron cerca del Mercado Ben Thanh en Saigón, mis zapatos estaban embarrados y mi mente llena de luz del río. A veces sigo pensando en esa hamaca, ¿sabes?
El tour dura unas 9-10 horas, incluyendo recogida entre las 7 y 8 am y regreso antes de la cena.
Sí, incluye un almuerzo local abundante con varios platos preparados por una familia anfitriona.
No, vas como pasajero con un conductor experimentado que proporciona el tour.
Sí, se pueden acomodar todas las preferencias; solo avisa a tu guía sobre cualquier restricción.
La recogida está incluida en puntos céntricos; el regreso puede ser en el Mercado Ben Thanh o la Ópera de Saigón.
Sí, las actividades son flexibles y divertidas para niños; se proporcionan cascos para seguridad.
Viajarás en minibús o coche desde Ho Chi Minh, luego en motos o tuk-tuks y finalmente en barco por Ben Tre.
Sí, el recorrido se centra en caminos rurales tranquilos, pequeños canales, casas familiares y mercados locales lejos de las multitudes.
Tu día incluye recogida fácil en hotel de Ho Chi Minh en coche o minibús, todos los trayectos en motos o tuk-tuks con conductores expertos (y cascos), un relajante paseo en barco por los canales sombreados del Mekong, muchas bebidas de frutas como jugo de coco o de caña para mantenerte fresco, además de un abundante almuerzo casero preparado por una familia local antes de regresar a Saigón para la cena.
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