Pisarás la pista olímpica de Whistler para vivir un auténtico paseo en bobsleigh de verano, guiado por un piloto profesional que te llevará a velocidades de hasta 90 km/h. Siente los nervios en un recorrido exclusivo antes de subir al trineo (sí, hay foto de equipo). Llueva o haga sol, saldrás con la adrenalina a tope—y quizás riéndote de tu pelo despeinado por el casco.
Entramos a la pista de Whistler Sliding Centre todavía riéndonos de mi intento fallido de pronunciar “bobsleigh” en francés (nuestro guía, Jamie, solo sonrió y me dejó pasar). El aire tenía ese olor fresco de montaña—pino mezclado con algo metálico de los rieles. Se escuchaban vítores a lo lejos, de otro grupo que iba delante. Es increíble pensar que aquí los olímpicos bajaban a velocidades de vértigo, y nosotros, con cascos en mano, estábamos a punto de hacer nuestro propio descenso en bobsleigh sobre ruedas.
La introducción fue rápida pero fascinante—Jamie nos mostró las puertas de salida y nos explicó cómo cambia la pista en invierno. Caminamos despacio por parte del recorrido, siguiendo las curvas con los dedos. En una curva, juraría que se sentía la adrenalina que aún flota en el aire. Mi hija no paraba de preguntar si íbamos a dar la vuelta completa (no), y alguien detrás bromeó que necesitaba cinturón para calmar los nervios.
Luego llegó el momento—subir al bobsleigh fue un poco torpe al principio, con rodillas chocando y risas por todos lados. Nuestro piloto (creo que se llamaba Mark) bromeó: “mantengan los brazos dentro, a menos que quieran chocar la mano con una pared”. Y arrancamos—el viento en la cara, las ruedas vibrando fuerte en cada curva. Son 40 segundos de ruido, velocidad y caos, pero ¿saben qué? No esperaba sentir tanta emoción. Me temblaban las manos al salir; el cabello de mi hija parecía electrocutado. Nos tomaron una foto justo después—mi sonrisa quedó para el recuerdo.
Empezó a llover a mitad de la sesión, pero a nadie le importó—el paseo es igual bajo lluvia o sol. Hay algo especial en compartir esos nervios con desconocidos que se queda contigo mucho más tiempo del que crees.
Sí, los participantes deben tener más de 12 años.
Puede alcanzar hasta 90 km/h sobre ruedas.
No, los trineos son conducidos por pilotos profesionales.
El paseo se realiza llueva o haga sol, el clima no afecta la actividad.
Sí, los participantes deben pesar entre 39 kg y 129 kg, y medir entre 1.37 m y 1.96 m.
No incluye recogida en hotel, pero hay transporte público cerca.
No, solo mayores de 12 años que cumplan con los requisitos de altura y peso.
Sí, al final te entregan una foto de equipo para recordar la experiencia.
Tu día incluye un recorrido guiado exclusivo por parte de la pista olímpica de Whistler antes de subir a un bobsleigh de verano conducido por un piloto profesional. Recibirás todo el equipo de seguridad necesario y una foto de equipo para guardar esos segundos intensos en la pista—incluso si llueve mientras estás allí.
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