Probarás cuatro Proseccos DOCG de Valdobbiadene, incluyendo Cartizze Brut y Extra Dry, con pequeños bocados dulces y salados en una finca moderna rodeada de viñedos. Una sommelier local te guiará con historias y consejos sensoriales. La experiencia es accesible y perfecta tanto para expertos como para curiosos.
Casi me paso la entrada—creo que Google Maps se confundió con un tractor—pero al final llegamos a la finca en Valdobbiadene, rodeada de esas filas verdes salvajes que parecen no acabar nunca. El edificio es una mezcla curiosa de cristal y piedra antigua, algo que no esperaba. Nuestra sommelier, Marta, nos saludó con una gran sonrisa y preguntó de inmediato si alguien tenía alergias—se notaba que era muy atenta.
La primera copa fue un Cartizze Brut. No voy a fingir que sé mucho de vino, pero Marta nos enseñó a moverlo y a mirarlo contra la luz—dijo algo de “perlage” (todavía no sé si lo pronuncié bien). Olía a pera y a algo más que no supe identificar. El aire dentro estaba fresco en comparación con el sol de junio afuera, y se oían los pájaros a través de las puertas abiertas. Probamos cuatro Proseccos diferentes durante la cata, cada uno acompañado de pequeños platos: cubos de queso salado, palitos finos de pan y de repente un bocado dulce con sabor a almendra. Mi favorito fue el Cartizze Extra Dry—así que sí, creo que ya tengo opinión.
Marta contó historias sobre cómo su abuelo recogía uvas aquí antes de que existiera la DOCG. Se rió cuando mi amigo intentó pronunciar “Valdobbiadene” (es más difícil de lo que parece). Había un par de invitados más—una familia con carrito—y todos parecían relajados, disfrutando en silencio o charlando. No había presión para ser experto; la verdad, eso me ayudó a relajarme. Todo duró como una hora y media, ¿quizás? El tiempo pasó lento, pero de la mejor manera.
Sigo pensando en cómo la luz del sol iluminaba las copas y en cómo cada sorbo sabía distinto cuando prestabas atención—o tal vez eso pasa cuando estás en un lugar nuevo y alguien se toma el tiempo de mostrarte su mundo.
Sí, todas las áreas y superficies son accesibles, incluyendo las opciones de transporte.
Probarás cuatro Proseccos diferentes de Valdobbiadene Superiore di Cartizze DOCG.
Sí, se incluyen aperitivos salados y dulces junto con refrescos.
Sí, los menores pueden participar pero no se les sirve alcohol; tienen disponibles refrescos.
La cata guiada dura aproximadamente 1.5 horas.
No, los invitados deben llegar por su cuenta a la finca.
Sí, por favor avisa al personal sobre cualquier intolerancia o alergia antes de la visita.
Tu visita incluye una cata guiada de cuatro Proseccos de Valdobbiadene Superiore di Cartizze DOCG—Brut, Extra Dry, Dry y Bio Extra Brut—acompañados de snacks salados y dulces, además de refrescos para quienes no beben alcohol o son menores; todo en una finca moderna y accesible rodeada de viñedos históricos en Valdobbiadene.
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